aragóndigital.es
Síguenos en...
Sábado, 17 de noviembre de 2018
CULTURA

11/7/2018

Tablas y lienzos multicolores en Albarracín tras pasar por el curso de retablos

Los alumnos se han formado en restauración practicando la teoría sobre los bienes de la Catedral
Cruz Aguilar
imprimir
Dos de los técnicos con uno de los lienzos del retablo del siglo XVII que han recuperado en la Catedral de Albarracín durante el curso de postgrado de restauración
Dos de los técnicos con uno de los lienzos del retablo del siglo XVII que han recuperado en la Catedral de Albarracín durante el curso de postgrado de restauración

Tablas sobre una mazonería sin policromar y lienzos montados en una estructura dorada, ambos de la Catedral de Albarracín. Esos han sido los materiales que durante las últimas tres semanas han abordado una decena de alumnos en el Curso de posgrado sobre Conservación y Restauración de Retablos de la Fundación Santa María. 

El docente que estuvo al frente del curso, Ignacio Barceló, explicó que han contado con diferentes materiales y patologías, lo que ha sido muy beneficioso para la formación del alumnado. Han intervenido dos piezas, ambas del siglo XVII aunque de estilos totalmente diferentes y una de ella con tablas realizadas un año antes.

El retablo más valioso en cuanto a calidad pictórica es el de San Juan, cuyas tablas se pintaron en torno al año 1530 y posteriormente se construyó una estructura –ya en el siglo XVII– para ellas. Barceló precisó que en ese momento ya se apreció el elevado valor de la obra, que se colocó en una mazonería sin policromar. Las tablas no estaban dañadas, aunque las múltiples capas de barniz oscurecido “desvirtuaban el cromatismo y volumen” que había debajo, según explicó el responsable del curso, quien destacó la “delicada factura” de fondos y cielos. Además el barniz se había extendido de forma desigual lo que había provocado manchas y gotas. 

Los expertos creen que el retablo se cambió de ubicación y por eso la estructura resultó dañada y hubo que hacer otra, más al gusto estético del momento pero preservando unas pinturas que sabían que tenían un elevado valor.

El trabajo ha sido muy gratificante para los alumnos porque ha supuesto “devolver la vida a la obra”, explicó Ignacio Barceló. Los técnicos realizaron las labores de restauración sin desmontar el retablo y durante las mismas observaron huellas que mostraban que las tablas habían estado en otro soporte porque se apreciaba por dónde iba la anterior mazonería, de forma curva frente a las líneas rectas de la actual. Por otra parte, las obras presentaban repintes realizados con posterioridad que ahora se han retirado.

El retablo está dedicado a San Juan, que aparece en la tabla central; a la derecha esta Santiago Apóstol y a la izquierda San Pedro, mientras que en el ático está el Calvario. La zona de la predela muestra otras tres tablas dedicadas a Santa Catalina, San Juan y San Pablo y Santa Lucía, cuyo rostro está totalmente dañado por la acción humana. La predela muestra graves daños no solo en la cara de la santa, sino también derivados del uso de productos de limpieza inadecuados.

El otro retablo se realizó a finales del XVII en madera sobredorada para albergar siete lienzos dedicados a la orden mercedaria. Presenta la particularidad de que para la realización de seis de las siete obras pictóricas se reutilizó una tela a la que se había hecho un tratamiento en rojo y se había colocado sobre un bastidor, cuyas huellas aún se aprecian. Estas seis pinturas son totalmente diferentes a la central, dedicada a San Ramón Nonato y que presenta una factura diferente, realizada por otro artista mucho más cuidadoso con los detalles, según explicó el profesor del curso de postgrado. 

Además de que se trata de materiales y soportes diferentes, en este caso los alumnos tuvieron que desmontar todo el retablo debido a los graves daños que presentaban las telas, que se habían descolgado por el paso del tiempo y las sucesivas capas de barniz. “Las propias tensiones de la tela provocan el movimiento y además el barniz iba pesando y arrugando el lienzo”, especificó Barceló. 

Los alumnos también han aprendido a hacer una nueva fijación mediante un reentelado flotante, que supone la fijación mediante pegamento pero a través de pequeños puntos de apoyo. “En este caso hay que utilizar tela porque no hay espacio para otra cosa”, explicó el docente, quien añadió que en el original la tela se había fijado con varias puntas. 

La demanda para asistir al curso de retablos es siempre superior a las diez plazas que se ofertan. Se trata de una especialidad sobre la que es difícil formarse y a eso se suma el notable prestigio que tienen estas actividades formativas que desde hace más de dos décadas organiza la Fundación Santa María de Albarracín. 

Ignacio Barceló recalca que es complicado encontrar un curso de esta materia porque “intervenir un retablo es controvertido ya que no se trata solo de obra pictórica, sino que está sujeta a un marco, algo que condiciona mucho la actuación del restaurador”.

Los diez alumnos proceden de Aragón, Sevilla, Andalucía, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Extremadura.

Portada de Hoy

© 2018 Diario de Teruel. All rights reserved.

EDITA: PRENSA DE TERUEL, S.L. • DEPÓSITO LEGAL: TE-2-1961

Teruel: Avenida de Sagunto nº 27 C.P. 44002 Tlf.: 978 617 087 Fax: 978 600 682 • Alcañiz: Avenida de Aragón nº6 - 3ª Plta. C.P. 44600
Tlf.: 978 870 386 Fax: 978 832 515 Administración, publicidad y suscripciones: Tlf.: 978 617 087 Fax: 978 604 702 Emails: direccion@diariodeteruel.netredaccion@diariodeteruel.net alcaniz@diariodeteruel.netcomarcas@diariodeteruel.netdeportes@diariodeteruel.netdeportesalcaniz@diariodeteruel.netpublicidad@diariodeteruel.net suscripciones@diariodeteruel.netmaquetacion@diariodeteruel.netautoedicion@diariodeteruel.net