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Sábado, 26 de mayo de 2018
COMARCAS

13/3/2018

Calamocha se prepara para celebrar el medio siglo del matadero industrial, Matinsa

Fue el corazón económico de la comarca y propició el nacimiento de otras empresas del sector cárnico en la localidad
Redacción
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José Carbonell en las instalaciones del matadero industrial de Calamocha
José Carbonell en las instalaciones del matadero industrial de Calamocha

Calamocha se prepara para la celebración del 50 aniversario de su Matadero Frigorífico Industrial, Matinsa. Su instalación en 1969 permitió crear el sector cárnico industrial en la comarca del Jiloca, el desarrollo del municipio con más de 250 trabajadores directos y el nacimiento en el devenir de sus años de otras empresas hoy punteras en España en el caso del jamón. El matadero de Calamocha ha sido el motor y corazón económico de la Comarca del Jiloca y por eso, cuando cerró sus instalaciones en 2010, años después reabierto, provocó un trauma social. En el medio siglo de existencia del matadero de Calamocha muchas han sido sus vicisitudes y cambios de nombres y de propietarios. 

El ex jefe de administración y financiación del matadero de Calamocha, José Carbonell,  está ultimando información para publicar en este año un libro que recoja el 50 aniversario del matadero de la que fue su empresa durante 27 años. El libro recogerá en su título los 50 años del matadero de Calamocha hasta 2010.

José Carbonell, 63 años, en su trabajo de investigación sobre el matadero de Calamocha señaló que la industria cárnica se inauguró en 1969 en un proyecto en el que estaban los empresarios Mariano Rubio Rubio, de Burbáguena, y primo del que fuera presidente del Banco de España, y José Luis Roca, que fuera presidente de la Real Federación Española de Fútbol, de la Aragonesa, fundador del Alcorisa Club de Fútbol y del Calamocha. . “El Matadero Frigorífico Industrial de Calamocha S.A. se dedicaba a la matanza industrial, despiece, y la matanza ganadera”.

En esta línea, José Carbonell reseñó que Mariano Rubio Rubio y José Luis Roca tenían empresas de la construcción y desconocían el sector cárnico, así que unos pocos años más tarde en 1974 compró el matadero industrial el empresario valenciano Anselmo Gil, que tenía empresas cárnicas. “También compró en Zaragoza a Malpica”.

José Carbonell comentó que la empresa industrial cárnica daba empleo directo en Calamocha a 250 trabajadores y que el control de la empresa estaba en Valencia, sede del grupo y de donde salieron técnicos del sector cárnico para poner en funcionamiento y modernizar el matadero industrial de Calamocha. “Entre ellos estaban Angel Alcañiz, Víctor San Román y Vicente Añón”.

El siguiente paso en la historia del matadero industrial calamochino se dio en 1976 cuando la multinacional  norteamericana Oscar Mayer, de Madison, se interesa por el grupo cárnico de Anselmo Gil Tacons y adquiere el 40 por ciento de General Mataderos. “El 60 por ciento de la sociedad lo mantiene Anselmo Gil y el 40 por ciento restante es de Oscar Mayer S.A. No obstante, Oscar Mayer cede su licencia para fabricar productos Oscar Mayer y su tecnología. El matadero industrial tenía entonces una plantilla de 200 trabajadores. Fue en 1979 cuando Oscar Mayer adquiere el 80 por ciento de General Mataderos. El matadero industrial de Calamocha sacrificaba porcino, bovino y ovino. Los productos de Oscar Mayer tenían un gran calidad y aceptación” afirmó.

La siguiente fecha significativa del matadero industrial de Calamocha fue en 1989 cuando Oscar Mayer pasa a manos de OMSA, de capital español y cuyo nombre referencia era Juan Abelló. “En 1992 OMSA sale a bolsa. En 2004 el grupo Campo Frío adquiere OMSA y separa de la actividad los mataderos que tiene de nombre Primayor S.L, pero los productos se venden con el nombre de Oscar Mayer. Primayor tenía salas de despieces en Calamocha y en Zaragoza”.

En 2006 es cuando Campo Frío vende los mataderos, Primayor, a un grupo de Segovia, Proinserga, que tenía la marca del Acueducto, apuntó José Carbonell, que añadió que durante dos años funciona el matadero industrial de Calamocha junto con el de Lorca, pero no así los otros cinco restantes que tenía el grupo. En Calamocha se tuvo 1,4 millones de euros de beneficio y trabajaban en sus instalaciones entre 240 y 250 trabajadores. “En 2007 Proinserga cierra todos sus mataderos menos el de Calamocha y el de Lorca (Murcia). En 2007 Pelbor con los hermanos Martín Isidro y María Pilar compran el matadero de Calamocha. El primer año funciona bien, el segundo año regular y el tercer año, en 2010, cierra el matadero. Entra en concurso de acreedores”. 

José Carbonell fue desde 2007 a 2009  jefe de administración y financias. “En 2010 fue cuando se ejecutan los créditos hipotecarios sobre el matadero, 3 millones de Caja Rural y otros 3 millones de Cajalón”.

El futuro libro de José Carbonell termina en 2010, que es cuando lo despiden junto con Vicente Narro, director comercial, Tomás Sanz, director de producción y Pascual Angosto, de administración. “En total estuve 27 años trabajando en el matadero industrial de Calamocha”.

Para José Carbonell el matadero industrial de Calamocha ha sido el motor y el corazón de la economía no solo del municipio sino también de la zona con su sala de despieces, fábrica de embutidos y secaderos de jamones. El matadero industrial  fijó población con el empleo  e impulsó la construcción en Calamocha al decidir residir en el municipio.

Fue desde el matadero industrial de Calamocha donde se auspiciaron la creación de otras empresas, caso de Jamcal, que se puso en marcha en 2001, pero que dos años antes se iba a crear bajo la dirección de la empresa en Valencia que mantuvo conversaciones con el Ayuntamiento de Calamocha. “Luego Jamcal se creó por gente con dinero de Calamocha”, indicó.

El libro de José Carbonell, que quiere publicar en este año, recogerá numerosas anécdotas, caso del CIF, que se mantiene pese al cambio de propietarios de la empresa, A4600720, durante años desde General de Mataderos hasta Primayor, de 1974 a 2004. 

Otra anécdota que aparecerá, avanzó Carbonell, es que cuando en Calamocha no había teléfonos directos el matadero industrial tenía línea directa para transmitir los datos a Valencia a principios de la década de los años 70. “El número del teléfono era el 730069”, apuntó.

Otro hecho importante que ha tenido la empresa cárnica de Calamocha es que nunca ha registrado un accidente laboral mortal en sus instalaciones y que durante 25 años mantuvo prácticamente los mismos empleados que tienen una gran estimación por su empresa. “Gente muy trabajadora y muy bien formada. Muy profesional y especialista en su trabajo. La empresa estaba muy bien organizada con sus departamentos. El matadero con su sala de despieces, fábrica de embutidos y jamones. Se sacrificaba porcino, bovino y ovino, este último desaparece en 2005. En su mejor época el matadero de Calamocha sacrificaba 9.000 cerdos semanales y 500 vacunos semanales. El número de corderos que se sacrificaban eran de 2.000 a la semana, si bien en Navidad el número se elevaba a 8.000 hasta que desaparecer el lanar”.

José Carbonell destacó, por último, que de 1998 a 2005 se realizó una gran reforma de las instalaciones con fondos propios de la compañía que mejora toda la cadena de sacrificio del porcino. La sala de despiece tiene la técnica más avanzada. Los muelles de carga y descarga se hacen nuevos. Fue la época de la bonanza económica.”

El trauma del cierre

Fue en 2010 cuando el matadero industrial de Calamocha cerró sus instalaciones y provocó un trauma social. Hubo hasta encierro de los trabajadores en el Ayuntamiento de Calamocha en noviembre de ese año. Unos meses antes una gran manifestación recorrió las calles de la localidad para que se buscara una salida, un plan de viabilidad para la empresa, entonces llamada Pelbor.

Más de dos mil personas arroparon el 18 de junio de 2010 a los 85 trabajadores del matadero Pelbor de Calamocha en la manifestación que recorrió la localidad para defender sus puestos de trabajo  tras la firma, la anterior semana, del tercer expediente de regulación de empleo (ERE) consecutivo para toda la plantilla. La movilización, que incluyó también un paro de dos horas en todo el municipio -desde las 10.00 a las 12.00-, tuvo un seguimiento masivo en el municipio que secundó la movilización social.

Tres años antes, el matadero industrial de Calamocha vivió en abril de 2007 un tiempo muy delicado de existencia. La empresa Primayor Foods, titular de los antiguos mataderos de la cárnica Campofrío, presentó concurso de acreedores (suspensión de pagos) ante el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Segovia. El pasivo que se presentaba rozaba los 100 millones de euros. Los antiguos mataderos de Campofrío tuvieron una vida muy ajetreada en los últimos años y siempre intentando sortear la crisis. Hace más de tres años Campofrío, la entonces primera cárnica española, lanzó una OPA hostil sobre el grupo cárnico Oscar Mayer (OMSA). En el accionariado de esta empresa estaban inversores como Juan Abelló y las hermanas Koplowitz y el resto se lo repartían los directivos.

Campofrío, a través de su OPA, logró el control de OMSA y optó por quedarse sólo con la marca Oscar Mayer y desprenderse de los mataderos de Zaragoza, Calamocha, Albacete, Lorca, Mollerussa, Jaén y Burgo,s que vendió a la firma Proinserga en 2004 y creo con ellos Primayor Foods. Proinserga, participada por unos trescientos socios, en su mayoría ganaderos, es dueña de la marca de embutidos El Acueducto y comercializaba el chorizo de Cantimpalos.

 El matadero tuvo una breve reapertura  en 2013 por Ternera Natural de Teruel y actualmente lo explota desde 2015 Ceji, Cooperación Agroalimentaria del Jiloca.

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